También para realizar un combate unificatorio con el japonés Kazuto Ioka (campeón OMB) y los texanos Jesse Rodríguez (titular CMB) y Joshua Franco (monarca AMB).
“Quiero hacer historia y ser el campeón unificado de la Argentina. Que queden todos bien atentos porque acá hay un ‘Puma’ que ruge”, avisó Martínez a sus potenciales adversarios.
El Pumita, boxeador profesional desde en 2017, exhibe un palmarés de 15 victorias (8 antes del límite) sin empates ni derrotas, con victorias en cuadriláteros de Sudáfrica (obtuvo el título de plata supermosca CMB) y Dubai antes de su gran noche en Las Vegas en febrero de este año.
Curtido por una niñez complicada, en la que llegó inclusive a resistir violentos intentos de desalojo, Martínez expresó “el sueño de salvar a la familia”, consumada su segunda victoria sobre Ancajas.
El filipino, de 30 años, nacido y residente Panabo City, sufrió la tercera caída de su foja profesional -segunda ante el argentino-, después de acumular 33 victorias (22 por KO) y 2 empates.
“Es un muy buen rival, un gran campeón”, reconoció Martínez sobre el ring, donde fue abrazado por su promotor, el ex campeón mundial Marcos “Chino” Maidana.
“Yo soy un campeón mentiroso, tengo un récord mentiroso… Vengo desde los 11 años luchando para poder comprarle una casa a mi familia. Creo que con un par de defensas más lo voy a poder lograr. Soy de un peso chico y la paga no es muy buena”, asumió.
Fanático xeneize, el Pumita agradeció a los Bomberos Voluntarios de La Boca por el apoyo durante su preparación: “La verdad es que hicimos una terrible campaña”, dijo.
“Defender el título es más difícil que ganarlo por primera vez. Ahora vamos por todos los campeones de la categoría”, se entusiasmó.
“Le agradezco a mi viejo, a mi vieja, a mi novia Micaela y a (Jorge) Acero Cali”, expresó en memoria al luchador fallecido en La Pampa en octubre de 2021.





